
En este blog trato de analizar las ventajas y las posibilidades que presentan la Web 2.0, aunque no se puede obviar que todo progreso conlleva también algunos perjuicios. En este caso me refiero a los problemas que pueden plantear las redes sociales y más en concreto Tuenti.
Uno de los grandes damnificados está siendo el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen que todos tenemos. Y es que Tuenti ha provocado una vorágine de datos que la gente ofrece sin saber a dónde van a parar ni quién los va a utilizar y para qué.
A esto "ayuda" que los usuarios al registrarse aceptan unas condiciones que no leen o si lo hacen no queda claro qué es lo que se acepta. Así lo denuncia Artemi Rallo, Director de la Agencia Española de Proteción de Datos, "las cláusulas que se aceptan al darse de alta son ambiguas, cuando la legislación exige lo contrario".
Las alarmas saltan cuando se analiza la financiación de las redes sociales como Tuenti y se observa que entorno al 80% de la misma procede de la publicidad. Es decir, Tuenti puede estar ofreciendo datos de sus usuarios registrados, sin que éstos lo sepan ni den su aprobación explícita, a empresas para recibir a cambio recursos económicos con los que financiarse.
Por este motivo, la Agencia Española de Protección de Datos está intentando tomar cartas en el asunto y ha pedido a Tuenti que ponga una edad mínima de 14 años para que los usuarios puedan registrarse en la misma. De esta manera, y entre otras cosas, se trata de evitar delitos relacionados con la pederastia en Internet.
La justicia por su parte parece tener claro que no actuará preventivamente puesto que esto podría suponer la lesión de otro derecho, el de expresión.
Uno de los grandes damnificados está siendo el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen que todos tenemos. Y es que Tuenti ha provocado una vorágine de datos que la gente ofrece sin saber a dónde van a parar ni quién los va a utilizar y para qué.
A esto "ayuda" que los usuarios al registrarse aceptan unas condiciones que no leen o si lo hacen no queda claro qué es lo que se acepta. Así lo denuncia Artemi Rallo, Director de la Agencia Española de Proteción de Datos, "las cláusulas que se aceptan al darse de alta son ambiguas, cuando la legislación exige lo contrario".
Las alarmas saltan cuando se analiza la financiación de las redes sociales como Tuenti y se observa que entorno al 80% de la misma procede de la publicidad. Es decir, Tuenti puede estar ofreciendo datos de sus usuarios registrados, sin que éstos lo sepan ni den su aprobación explícita, a empresas para recibir a cambio recursos económicos con los que financiarse.
Por este motivo, la Agencia Española de Protección de Datos está intentando tomar cartas en el asunto y ha pedido a Tuenti que ponga una edad mínima de 14 años para que los usuarios puedan registrarse en la misma. De esta manera, y entre otras cosas, se trata de evitar delitos relacionados con la pederastia en Internet.
La justicia por su parte parece tener claro que no actuará preventivamente puesto que esto podría suponer la lesión de otro derecho, el de expresión.
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